miércoles, diciembre 13, 2006

Festivaleando

El Festival del Nuevo Cine Latinoamericano ya está en marcha acá en La Habana, como en todo inicio de diciembre. Desafortunadamente no he podido participar como casi siempre hago. Este año estoy hasta el tope de cosas por hacer y no me queda ni pizca de tiempo.

Y digo que no he podido participar pues ir a ver una sola película no clasifica como participación en el festival. Participar en el festival es salir a la calle desde bien temprano cada día, hacer lo indecible para hacerte de una cartelera para la jornada y hacer listas, preguntar y opinar para saber qué se puede ver y qué no, y ayudar a los demás con lo que ya has visto. Es casarte con algunos pocos cines por día, cines cercanos entre sí o que tengan conexión fácil para moverte de uno a otro. A veces un filme acaba y en menos de media hora comienza en otro lado el que has planificado como el siguiente a ver. Y en La Habana moverte en menos de media hora de un lugar a otro en donde te espera una cola no es tarea fácil.

Pero al verdadero festivalero esto no le importa. Él sale a la calle con el espíritu de ver, de alimentarse, de nutrirse de este cine fresco y sencillo, pero profundo en ocasiones, que te desintoxica un poco del Hollywood banal y predecible del día a día. Un cine la mayoría de las veces genuino, personal, imperfecto; con sus obras maestras y con sus clavos; con la variedad de jergas y acentos del español de las Américas que ya dejó de ser castellano, y hasta con el romántico portugués de cuando en cuando.

En fin, que aquí donde me ven estoy sufriendo. Sufro porque este año me estoy perdiendo esta descarga que siempre me consume dulcemente. Me estoy perdiendo las jornadas en el Chaplin y los corre-corre para al Acapulco. Me estoy perdiendo el encontrarme con viejos amigos de los que las colas están inevitablemente llenas, muchas veces amigos que no ves hace tiempo, quizá desde el último diciembre.

Así que hice lo único que me quedaba por hacer: venir y descargar aquí toda esta nostalgia, que quizá algunos de los que me lean la comprendan incluso mejor que yo. Quizá hay alguien por ahí a quien pueda sacarle un buen recuerdo acompañado de una sonrisa en el rostro.

1 comentario:

H. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.