viernes, febrero 16, 2007

Entre debates y promesas

Y ya que está de moda, y que tengo la suerte de ser de los pocos cubanos bien al tanto del debate casi de primera mano, me meto en él. ¿Que qué debate? Pues el de los intelectuales, el pavonato, el quinquenio gris y todas esas cosas.

Envalentona un poco el ver cómo hay cierta tolerancia hoy hacia estas posiciones discrepantes, que si bien no son propiciadas en un medio masivo sino difundidas clandestina pero abiertamente por una red "subterránea" de alcance limitado, son en muchos casos lo suficientemente atrevidas como para alarmar a quienes siempre han visto cualquier crítica como fisuras de un proceso que ya tiene muchas.

Pero ¿qué puedo decir yo de una época que no viví y de un conflicto que apenas conozco, mayormente por lo que se ha dicho en estos días? Resulta que es difícil abstenerse de participar, de criticar, de echar culpas y demandar respuestas. Es también gratificante y liberador resaltar errores y proponer cambios, más aún si puedes hacerlo en público, y con el riesgo incluido, por qué no, de equivocarse uno al hacerlo.

El debate, que ha devenido más de lo que se suponía que fuera en sus inicios, es hoy el eje y brote principal de un horizonte de cambios que se avecina, o al menos queremos muchos cubanos que se avecine. Comenzó siendo un marco para la discusión de lo que pasó en aquel entonces, y quizá para prevenir que no vuelva a ocurrir, pero en él se han discutido temas tan vigentes y picantes como la censura, el respeto por las opiniones ajenas, el consenso y el compromiso entre diversas posiciones, y hasta la libertad de expresión. Hasta se han hecho propuestas concretas, pasos a seguir, algunos más radicales que otros, pero cambios al final del cuentas.

Y a veces pensamos que es mejor que estos cambios se sucedan lentamente para evitar colapsos abruptos que puedan devenir fatales, pero otras, sobre todo los jóvenes como yo, pensamos que la vida se nos va en esta eterna lentitud, que eso mismo le prometieron a nuestros padres, el sacrificio por las nuevas generaciones. Resulta que hoy somos nosotros esas nuevas generaciones del ayer, y todavía estamos sacrificándonos por las que nos siguen, con la certeza casi de que será en vano y que, como nuestros padres, nos quedaremos sin nuestro sombrero prometido.

9 comentarios:

ByS dijo...

Las promesas son siempre complicadas pero los cambios mas aún. En cuba nos se trata, opino, de empezar a cambiar a mansalva todo lo que no nos gusta, todos tienen algo que no les gusta y por eso hay que tener mucho cuidado con los compañeros de viaje hacia el cambio que te buscas.

puedes salir trasquilado

No me interpreten mal, el cambio siempre es necesario, todo lo que no cambia, muere

Left-handed dijo...

Estoy de acuerdo contigo. No se trata de hacer cambios por hacerlos, sino de promover por lo menos que se hagan, no cerrarse a ellos, y averiguar mediante el consenso qué cambios son necesarios, que los hay y son muchos. Que habrá que hacer compromisos? Por supuesto. Que no todo saldrá bien y no todo será color de rosa? Sería ingenuo esperar lo contrario.

Lo que pretendo decir es que con disímiles argumentos han tratado constantemente de cerrarse a cualquier cambio por encima de la necesidad. El miedo al posible fracaso al hacer cambios no debe detener el impulso de hacerlos cuando son necesarios. El miedo no es malo en sí, porque nos alerta que debemos ser prudentes y precavidos, lo cual no significa ser sobre-protectores con nuestra sociedad. Ya sabemos lo que les pasa a los padres sobre-protectores, llenos siempre de miedo a los peligros a los que se enfrentan sus hijos, y Cuba está ya cansada de paternalismo.

ByS dijo...

Martí tiene un muy interesante artículo titulado "la futura esclavitud" o algo asi donde advierte con una vista futura del carajo los peligros de la sobreproteccion a los pobres y el estatalismo. Estos dilemas nunca fueron salvados por el modelo socialista ruso, ni por el nuestro.

Uno de los problemas que yo veo ahora es precisamente lo contrario, que por darnos cuenta de lo fallido del modelo antiguo navegamos sin ninguno, es decir, a la buena de dios y al buen criterio de la gente que dirige. Para mi la cosa hoy no es participativa, la gente tiene chance y espacios para decir lo que le de la gana pero no se les oye. No hay un mecanismo capaz de asegurar la participatividad y por ende la democracia.

Las organizaciones que representan a la llamada sociedad civil han sucumbido tambien a la estatalidad. Pienso que hoy en día en lugar de promover el debate y lograr una comunion de criterios se esfuerzan en explicar y convencer a todos de la necesidad de hacer lo que hacemos y de la confianza en la direccion.

Batirse por el cambio, hacia algo bueno, es lo que nos queda a nosotros y me temo que el unico marco legal con el que contamos son precisamente esas organizaciones "civiles". Convertirlas a algo util para la sociedad y un espacio para la pluralidad de criterios, eso es una tarea ingente, la miras y parece imposible, pero creo que es la unica manera de mover el bote sin hundirlo.

Left-handed dijo...

Oyeeee, yo sabía que Martí no me dejaba decepcionado en esta! Martí nunca nos decepciona. Y gracias miles por hacerme saber de este documento tremendo, que nada más que leí tu comentario y fui corriendo al Google a buscarlo.

Resulta que lo encontré con relativa facilidad y lo he devorado en minutos apenas, aunque ahora mismo lo imprimí para leerlo mejor, con más calma.

Verdad que este hombre fue lo más grande que le pasó a esta isla jamás. Ya yo sabía de sus desavenencias con Marx y sus doctrinas, pero no tenía conocimiento de que hubiera escrito estas cosas, como dices tú, con tanta luz larga. Profeta él de esta isla. Gracias de nuevo.

ByS dijo...

Oye, ojo, las desaveniencias de Martí en ese articulo eran con Spencer, un comunista utopico que en su momento fue criticado por Marx tambien.

El problema de marx es que él desarrollo quizas las mejores herramientas que existen para analizar la sociedad pero dejo casi nada escrito acerca de como tenía que ser una sociedad socialista, comunista o lo que fuere. A lo mejor si el le hubiera metido el coco a eso en vez de al capitalismo ahora todo nos fuera a las mil maravillas, a lo mejor no. Pero el tipo igual era un genio (igual que martí).

ByS dijo...

oye, y estaba publicado en una pagina cubana (filosofia.cu). QUE FUERTE. Está tambien en las obras completas de Martí, de la editora José Martí. Se de mucha gente por ahi a la que le hubiera gustado censurarlo. Yo soy de los que pienso que se debería analizar en la primaria junto a Meñique.

Left-handed dijo...

También creo que Marx era un genio, y estoy consciente que lo que tenemos hoy aquí no va ni cerquita de lo poco que él dijo acerca de una sociedad socialista. Fíjate que lo único que dije fue que Martí tuvo sus desavenencias con él, y creo que escribió algo al respecto con motivo de su muerte, no sin reconocer que "estuvo del lado de los pobres y por eso merece respeto" (o algo así).

Y seguro que merecen respeto ambos. Estoy convencido que volvieran a morir los dos de un infarto si los resucitaran y vieran la sociedad que hoy tenemos acá en nombre de ellos dos.

Left-handed dijo...

Que apareciera en Internet en un sitio cubano me sorprende hasta cierto punto, pues censurarlo en la Internet no me parece de las ideas más aberradas que acá han tenido, y mira que han tenido!

Ahora, que no apareciera en las obras completas que se publicaron acá en 1975 hubiera sido un escándalo mayúsculo que los intelectuales conocedores de su obra no hubieran pasado por alto. Sería demasiado cínico censurar y truncar la obra "del maestro".

waxaxo dijo...

Me alegra y me esperanza saber que existen uds dos y que son capaces de generar este debate.

Saludos

W.